sábado, 17 de octubre de 2015

EL GRAN GATSBY, Francis S. Fitzgerald, 1925


El próximo 21 de octubre el Club de lectura inaugura el curso 2015/2016 con el extraordinario escritor Francis Scott Fitzgerald (1896-1940). Su obra es una parte de la historia de los estados Unidos, pues representa  a una clase social que vive los años posteriores a la Gran Guerra. En sus novelas expresa el desencanto de los privilegiados jóvenes de su generación, sumidos en una indolencia mezcla de música y alcohol.

Tras finalizar la escuela secundaria, Fitzgerald inició sus estudios universitarios en Princeton, que abandonó en 1917 para alistarse en el ejército, aunque fue licenciado sin haber llegado a embarcar hacia Europa. En 1919 Se prometió a Zelda Sayre, bellísima joven que se convertiría en su esposa y cómplice de una vida de opulencia y excesos. La década de 1920 será crucial en su obra, pues se opera el cambio hacia la madurez definitiva del escritor. De estas fechas es la obra que vamos a comentar: El gran Gatsby. Publicada en 1925, ha sido considerada su obra maestra por la crítica. 
A fines de los años veinte Fitzgerald abandona la escritura de su cuarta novela debido a sus dificultades económicas, agravadas por la esquizofrenia que sufre su esposa Zelda. Finalmente, publica en 1934 Suave es la noche, considerada una de sus mejores novelas y trasunto de su experiencia con la enfermedad de su esposa. Durante los años 1930, acuciado por las deudas, se dedicó a escribir guiones para la industria del cine mientras su vida tomaba definitivamente rumbo diferente a la de su esposa: mientras él vivía con su amante Sheilah en Holywood, Zelda permanecía internada en diferentes centros psiquiátricos de la costa este. Hundido por el alcohol, sufre en 1940 un ataque cardíaco que provoca su muerte.
Gran cronista de la alta sociedad americana, es uno de los miembros de la llamada Generación perdida. Fitzgerald fue autor de cinco novelas y numerosas historias breves que abordan temas muy cercanos a su propia experiencia vital: personajes mimados por la vida que acaban cayendo en desgracia al ser arrastrados por sus propias pasiones. Señalaremos sus novelas: A este lado del paraíso (1922), Hermosos y malditos (1922), El gran Gatsby (1926), Suave es la noche (1934). Su novela póstuma, inacabada, The love of the last Tycoon (1941), fue adaptada al cine en 1976 por Elia Kazan. Otras obras son: El palacio de hielo, (1920), El curioso caso de Benjamin Button (1921), Sueños de invierno (1922), Todos los hombres tristes (1926), Los vegetales, o de presidente a cartero, obra de teatro (1923) y El crack-up, ensayos e historias (1945).

lunes, 1 de junio de 2015

miércoles, 15 de abril de 2015

LA HIERBA DE LAS NOCHES, Patrick Modiano, 2012



Patrick Modiano ha sido el último escritor galardonado con el Premio Nobel de Literatura (2014), concedido "por el arte de la memoria con el cual ha evocado los destinos humanos más inasibles y develado el mundo-vida de la ocupación”. Esa ha sido la razón por la que lo hemos seleccionado para comentarlo en nuestro próximo encuentro del Club de Lectura.
Este francés de casi 70 años -nacido en julio de 1945- hace ya muchos años que alcanzó el estatus de gran escritor, y sus numerosos premios lo atestiguan. Hijo primogénito de una pareja que se ausentaba con mucha frecuencia de su hogar por motivos profesionales, mantuvo una estrecha relación con su hermano menor, quien murió a muy temprana edad, hecho que supuso para el escritor una fuerte pérdida y que marcó definitivamente su personalidad.
Fue alumno del escritor Raymond Queneau, hecho crucial en su futura carrera literaria. Su primera novela, El lugar de la estrella (1968), supuso el principio de una trayectoria como escritor que ya nunca abandonaría.
Su obra se caracteriza por estar ambientada casi exclusivamente durante la segunda guerra mundial, concretamente en la Francia ocupada por los alemanes. De hecho, sus tres primeras novelas se conocen como la trilogía de la ocupación (la ya citada El lugar de la estrella, además de La ronda de la noche (1969) y Los bulevares periféricos (1972). Otras obras suyas son Villa Triste (1975), ambientada a comienzos de la década de los 60 y que supone una ruptura con su anterior línea narrativa; El libro de familia (1977), colección de quince breves relatos, con el que comienza Modiano una etapa de fuerte contenido autobiográfico, que durará hasta 2004; la novela Calle de las tiendas oscuras (1978), dedicada a su padre recién fallecido, le valió el Premio Goncourt. Algunas otras obras suyas son: Domingos de agosto (1986); El rincón de los niños (1989); Viaje de novios (1990); Flores de ruina (1991); Más allá del olvido (1996); Dora Bruder (1997); Accidente nocturno (2003); Un pedigrí (2004); En el café de la juventud perdida (2007); El horizonte (2010);  La hierba de las noches (2012), etc. Modiano ha participado además en la escritura del guion de varias películas, junto a directores de la talla de Louis Malle o Pascal Aubier.
Casado felizmente desde 1970, vive en un apartamento con vistas a los Jardines de Luxemburgo, en una permanente reclusión voluntaria que solo rompe con esporádicos paseos por Saint-Germain.
Considera este novelista -cuyos temas son fundamentalmente la memoria, el olvido, la identidad y la culpa y la ciudad de París- que el narrador debe ocupar un discreto segundo plano mientras encuentra su propia voz. “Prisionero de su tiempo, un narrador está marcado por la percepción de la época en la que ha nacido y en la que vive", señaló el autor durante su discurso de entrega del máximo galardón de las letras. "Pero la vocación del novelista, ante la gran página en blanco del olvido, consiste en hacer resurgir algunas palabras a mitad borradas, como icebergs perdidos a la deriva sobre el océano", fueron las bellísimas palabras con las que cerró su discurso.
Su última novela publicada es Pour que tu ne te perdes pas dans le quartier (2014).

viernes, 13 de marzo de 2015

LOS GIRASOLES CIEGOS, Alberto Méndez, 2004

El pasado 5 de marzo nos reunimos para comentar Los girasoles ciegos. Su autor, Alberto Méndez, publicó en 2004 la que sería su primera y única obra, ya que desgraciadamente murió once meses después sin conocer el éxito que llegaría a tener esta pequeña obra maestra.

Alberto Méndez (1941-2005) fue un hombre de izquierdas vinculado estrechamente al mundo de la edición. Creó la editorial Ciencia Nueva, y tras su cierre por causas políticas, se convirtió en ejecutivo de la editorial Montena, También realizó tareas de guionista y de traductor.
Los girasoles ciegos es un libro estructurado en cuatro relatos, que transcurren inmediatamente después de guerra civil. Aunque se leen  de forma independiente, algunos personajes aparecen en diferentes relatos, creando un cierto hilo conductor entre las cuatro historias. Como el propio nombre de cada una de las narraciones indica, se trata de cuatro derrotas en las que no existen vencedores.
El primer relato nos plantea la decisión de un oficial del ejército vencedor de entregarse al bando perdedor cuando se da cuenta de que las intenciones de su bando no eran las de ganar la guerra, sino de matar a cuantos más mejor.
En el segundo relato se narra la sobrecogedora historia de un joven padre poeta y los intentos de mantener con vida a su pequeño hijo recién nacido, una vez muerta su mujer en el parto.
El tercer relato cuenta la historia de un preso republicano que inventa un relato sobre el hijo del presidente del tribunal que lo está juzgando. Se trata de un desesperado intento por alargar su vida. Finalmente decide no seguir manteniendo más el engaño.
La cuarta y última derrota narra el acoso de un diácono hacia la madre de uno de sus alumnos, a la que cree viuda, aunque realmente su marido vive encerrado en un armario esperando el momento de poder huir lejos con su familia.
La lectura que hemos hecho no es una más de las muchas novelas que sobre la guerra civil se han publicado en los últimos años. En este caso nos encontramos ante una obra repleta de sensibilidad, que nos ha conmovido profundamente a todos sin excepción.

martes, 23 de diciembre de 2014

LUZ DE AGOSTO, William Faulkner, 1932



El próximo día 29 de enero  asistiremos a la lectura comentada de Luz de agosto, una de las obras más importantes del escritor estadounidense William Faulkner (1897-1962). Nacido en el sur, puede considerarse el padre de muchos de los grandes escritores de la segunda mitad del siglo XX. Sus obras, pobladas de gran intensidad dramática y fuerza emocional, destacan por una personalísima forma de escribir y una meticulosa selección del léxico, características que  le sirvieron para ganar el premio nobel de Literatura en el año 1949. Amado y odiado por igual entre sus contemporáneos, se puede considerar el único escritor modernista estadounidense de los años 30, en la misma línea experimentalista de autores europeos como Proust o Joyce. Podemos decir sin temor a equivocarnos que Faulkner es uno de los grandes escritores del siglo XX.
Hizo uso de técnicas literarias innovadoras como el monólogo interior, la inclusión de múltiples narradores o puntos de vista y los saltos en el tiempo dentro de la narración. Estas características junto con la temática de sus obras, hacen de él un modelo para muchos autores que han confesado su débito hacia este gran escritor,  rival perpetuo de Heminway. Además de Luz de agosto (1932) se consideran obras fundamentales  El ruido y la furia, Mientras agonizo (1930) ¡Absalón, Absalón! (1936) y El villorrio (1940).
Muchas de sus novelas se encuentran ambientadas en Yoknapanawpha, escenario ficticio inspirado en un condado de Misisipi, su lugar de nacimiento), lugar donde transcurren gran parte de sus escritos, y del cual hace una descripción geográfica y traza un mapa en ¡Absalón, Absalón! (1936). Es en este lugar donde transcurre Luz de agosto, obra que goza de la intensidad de sus mejores creaciones y que satisfará a todos.


 

lunes, 15 de diciembre de 2014

LA LLAVE, Junichiro Tanizaki, 1956



El pasado 11 de diciembre nos reunimos para comentar La llave, pequeña novela -apenas 150 páginas- del escritor japonés Junichiro Tanizaki (1886-1965). Este autor nacido en Tokio a fines del siglo XIX es considerado un pilar fundamental dentro de la construcción de la literatura moderna japonesa. Gozó de grandísima fama en su país, y algunas de sus obras, como es el caso de la que hemos leído, se adentran en el secreto mundo de la sexualidad, donde gusta de mostrarnos personajes cuyas obsesiones eróticas pueden llegar a ser destructivas. En otras ocasiones, se convierte en mero portador de imágenes de la vida cotidiana en el contexto de los cambios producidos dentro de la sociedad japonesa durante el siglo XX. En cualquier caso son narraciones en busca de  una identidad cultural en la que se yuxtaponen elementos de occidente con elementos del Japón más tradicional.
La llave (1956), novela narrada siguiendo las pautas del llamado género epistolar, tiene como protagonista a un profesor de cincuenta y seis años y su esposa Ikuko, varios años más joven que él, quienes después de muchos años de matrimonio se encuentran instalados en una crisis matrimonial. Esta situación da un vuelco inesperado cuando establecen un peligroso juego a través de sus respectivos diarios. Esta grandísima obra fue escrita durante la última etapa literaria del escritor, cuando ya no gozaba de buena salud, y en ella aparecen plasmadas algunas de sus obsesiones vitales. Son algunas de sus obras Tatuaje (1910), Naomi (1924), Arenas movedizas (1927) o Cuentos crueles (1933). De este mismo año es su ensayo El elogio de la sombra.