martes, 26 de abril de 2016

EN LA ORILLA, Rafael Chirbes, 2013



Vamos a comentar la penúltima obra de Rafael Chirbes, escritor valenciano lamentablemente muerto el pasado verano. Hijo de un peón caminero fallecido cuando el escritor contaba cuatro años, tuvo una infancia propia de un niño miedoso. A la edad de 8 años lo enviaron a estudiar a un colegio de huérfanos de ferroviarios, primero en Ávila y luego en León, como el personaje de La larga marcha. Después, estuvo interno en Salamanca, circunstancia que le supuso un cambio de lengua, pasando a ser el castellano su vehículo de cultura aunque siguiera practicando la lengua materna durante toda su vida. Estudió Historia en Madrid, ciudad en la que se instaló y donde ejerció de periodista, realizando desde reseñas gastronómicas hasta relatos de viajes. Tras vivir en diversas capitales europeas dejó Madrid para establecerse en Valverde de Burguillos (Badajoz), un pequeño pueblo de 300 habitantes, donde vivió durante doce años. Posteriormente regresó definitivamente a Beniarbeig (Alicante), donde falleció en agosto de 2015.
Sus obras de ficción son: Mimoun (1988), En la lucha final (1991), La buena letra (1992), Los disparos del cazador (1994), La larga marcha (1996), La caída de Madrid (2000), Los viejos amigos (2003), Crematorio (2007), En la orilla (2013) y París-Austerlitz (2016) (Póstuma).
También ha escrito varios libros de ensayos: Mediterráneos (1997), El novelista perplejo (2002), El viajero sedentario (2004) y Por cuenta propia (2010).
En la orilla tiene un comienzo que prefigura lo que nos aguarda. Además, nos remite al cierre de Crematorio, su anterior novela:
"Se ha detenido otra vez el viento, y a través de esa calma, desde el lugar en el que escarba el perro, se abre paso un olor dulzón, de vieja carroña, que impregna el aire".
Comienza En la orilla con la aparición de un cadáver en un pantano (Olba) cercano a Benidorm y unos perros disputándose la carroña. El escenario es Misent (espacio imaginario como Macondo, Comala...). Aunque en realidad se trata de una obra coral, el personaje conductor es un ebanista al que la crisis obliga a cerrar su negocio; la obra enumera todos los niveles del hundimiento: desde el de los promotores hasta el de los despedidos. Esta realidad se presenta en contrapunto con las eufóricas celebraciones de los "días de vino y rosas": comilonas, coches del lujo, drogas, clubes de alterne... Pero En la orilla no es solo eso, además es la historia de su fracaso individual como persona, pues cuida de su padre, con quien no tiene relación alguna y guarda la experiencia de una traición amorosa mientras se conforma con relaciones de pago. También nos muestra la historia del vacío en que se ha convertido su vida.
La degradación aparece simbolizada en el paisaje, las aguas de un pantano convertido en ciénaga saturada de basuras donde se arroja todo lo que se pretende ocultar pero acaba emergiendo a la superficie.
Dice Chirbes que quiso que se desarrollase en la trasera de la modernidad de la construcción: primera línea de playa. Nada está al margen de la historia, y en este sentido el pantano se constituye en detector de lo ocurrido en la historia de este país: vertedero de cadáveres, escondite de maquis, en los 60 telas asfálticas procedentes de la burbuja inmobiliaria, escombros, también las mafias se deshacen de elementos allí… Además, En la orilla es una crítica de la clase política: quienes llegan al poder pierden la memoria y el alma si la tienen. En otro orden de cosas también es un libro sobre la perspectiva del mundo que impone el hecho de hacerse viejo.
Pero sobre todo, la obra de Chirbes se constituye en descarnada crónica del modo en que se conducen todos los actores de una sociedad corrompida desde los cimientos, de la actitud del ser humano frente al éxito y al fracaso. Para Fernando Valls En la orilla es la mejor forma del entender el siglo XXI, un tiempo sin dioses, lleno de trepas y seres corruptos en el que el capitalismo financiero, con la connivencia de gobiernos conservadores y la pasividad de la socialdemocracia ha ido acabando con el estado del bienestar y nos expulsan de él a patadas...
Los verdaderos protagonistas no son los personajes, sino el dinero, la corrupción, el terrorismo, la inmigración, el desarraigo, la prostitución, el fracaso existencial, la ambición sin límites y un pantano que todo lo preside y es símbolo de la podredumbre y el fango en el que se encuentra inmerso nuestro país.
Señala Chirbes que cuando pensó en hacer la obra buscaba algo que nos definiera, que enseñara la locura que estaba viviendo España. “La culpa no es de los otros, sino de un país que se había infantilizado".
Goytisolo la incluye en la línea de las novelas del realismo social de los años 50, aunque señala que es mucho más que eso: un retrato con contenido social y un mensaje explícito, [...] la mejor novela sobre uno de los aspectos de la actual crisis: la burbuja inmobiliaria.


lunes, 7 de marzo de 2016

EL BARÓN RAMPANTE, Italo Calvino, 1957


 Nacido el 15 de octubre de 1923 en Cuba, en el seno de una familia de tradición científica, su madre era asistente de Botánica de la universidad de Pavía y su padre dirigía una estación agrícola y una escuela experimental. Dos años después de su nacimiento, los Calvino regresaron a Italia, concretamente a San Remo. Allí Italo Calvino realizó estudios primarios y luego cursó el bachillerato literario. Su hermano pequeño, Floriano, nació en 1927 y se convirtió en un geólogo de fama internacional. 
Educado en el seno de una familia agnóstica y socialista, algo excepcional en tiempos del fascismo, desde muy joven se convirtió en un lector empedernido y un cinéfilo impenitente, llegando a acudir al cine hasta dos veces al día. 
Durante la ocupación alemana, los hermanos Calvino se enrolaron como partisanos en la brigada Garibaldi. Esta experiencia aparece en su primera obra, Los senderos de los nidos de araña (1947), obra propia de un novel, pero en la que podemos atisbar rasgos de sus posteriores creaciones, como es la mezcla entre fantasía y realidad.
Entró a trabajar en Einaudi como publicitario, donde tomó contacto con filósofos y pensadores que influirían en su concepción del mundo. Su consagración como escritor le llegó con la publicación de El vizconde demediado (1951), primera parte de la trilogía "Nuestros antepasados", que completan El barón rampante (1957), obra que comentaremos este miércoles en el Club de lectura, y El caballero inexistente (1959). En ella, mezclando elementos imaginarios propios de los cuentos maravillosos, se nos plantea el tema de la libertad del individuo.
Tras establecerse en Francia, su adscripción oulipista dio como fruto Las Cosmicómicas (1965), obra donde pone de manifiesto lo grotesco de los mundos reales. En estas fechas se acercó al estudio de la semiología. A partir de entonces su escritura sería mucho más rigurosa, obedeciendo cada una de sus obras a una precisa intención teórica. De este modo podemos disfrutar de las maravillosas Las ciudades invisibles (1972),  Palomar (1983), Si una noche de invierno un viajero (1979)... Autor además de ensayos tan interesantes como De fábula (1980), Seis propuestas para el próximo milenio (1985) o Por qué leer los clásicos (publicado póstumamente en 1991), es además autor de  una recopilación de 200 cuentos populares: Los cuentos populares italianos (1956).





jueves, 4 de febrero de 2016

OPUS NIGRUM, Marguerite Yourcenar, 1968

Marguerite Yourcenar (Marguerite de Crayencour, 1903-1987) es una de las grandes escritoras de lengua francesa del siglo XX. De origen belga, esta poeta, ensayista, dramaturga, traductora y, sobre todo, excepcional narradora de novela histórica, es reconocida sobre todo por sus obras Memorias de Adriano (1951) y por la excepcional obra que comentamos en el club de lectura el pasado 13 de enero: Opus nigrum (1968), considerada por muchos la mayor novela histórica del siglo XX.
Huérfana de madre desde su nacimiento, fue educada por su familia paterna y recibió una sólida educación clásica desde muy temprana edad: leía a Racine y Aristófanes a la temprana edad de ocho años. Su padre le enseñó latín a los 10 y griego clásico a los 12.
Publicó su primera novela, Alexis o el tratado del inútil combate, en 1929. Diez años más tarde y para evitar del conflicto bélico fue invitada a Estados Unidos por la traductora americana Grace Frick, a quien había conocido en Paris en el año 1937. Impartió en Nueva York clases de Literatura comparada y obtuvo la nacionalidad estadounidense en 1947.
Yourcenar vivió la mayor parte de su vida en el estado de Maine, en una casa, Petite Plaisance, compartida con su compañera de vida Grace Frick. Ambas reposan en una pequeña tumba en el cementerio de Somesville. La casa actualmente ha sido convertida en museo dedicado a su memoria.
En Opus nigrum Yourcenar realiza una interpretación magistral de un tiempo a caballo entre el Medievo y el Renacimiento, donde conviven los nuevos conocimientos con las supersticiones y conceptos trasnochados de un mundo destinado a su desaparición.  Es en ese punto crucial de la historia, en la Europa del siglo XVI, donde sitúa la escritora al médico, filósofo y alquimista Zenón, un espíritu abierto a todos los conocimientos, especialmente interesado en la relación entre el cuerpo humano y el cosmos. 
En vano tratará de ocultarse bajo un seudónimo y disimular sus actitudes. Cuando sobre él recaen sospechas por las que será condenado a morir en la hoguera, nuestro protagonista se niega a retractarse públicamente de las acusaciones que se le imputan pese a que ello supondría evitar la hoguera, el fuego que tan bien conoce y tanto le aterra. Zenon no llega a conocer el opus nigrum, liberación del espíritu del lastre de la materia, pero ejecuta el acto de libertad suprema eligiendo el momento de su muerte.
Son algunas de sus obras: El jardín de las quimeras (1921), Los dioses no han muerto  (1922), Alexis o el tratado del inútil combate (1929), Los sueños y las suertes (1938), Cuentos orientales (1938), Memorias de Adriano (1951), Electra o la caída de las máscaras (1954), Opus nigrum (1968), Teatro I y Teatro II (1971), Recordatorios (1973) (primera parte de la trilogía familiar El laberinto del mundo), Archivos del norte (1977) (segunda parte de la trilogía familiar El laberinto del mundo), Como el agua que fluye (1982) o ¿Qué? La eternidad (1988) (tercera parte de la trilogía familiar El laberinto del mundo, publicación póstuma; inacabada).
Cuando en 1980 se convirtió en la primera mujer elegida miembro de la Academia Francesa de Letras, uno de sus componentes declaró durante la ceremonia: Yourcernar sigue siendo una especie de  misterio extremadamente célebre, una especie de oscuridad luminosa.





lunes, 30 de noviembre de 2015

EL CIELO PROTECTOR, Paul Bowles, 1949

El próximo miércoles el Club de lectura se reúne para comentar El cielo protector, primera novela del escritor neoyorkino Paul Bowles (1910-1999). Ya desde muy joven dejó la casa paterna para trasladarse a París, donde se relacionó con escritores de la generación perdida. Leídos algunos de sus poemas por Gertrude Stein, la gran escritora desanimó su vocación de escritor, por lo que decidió dedicarse a la música. Como consecuencia de ello regresó a  Nueva York, donde estudió varios años composición con el gran Aaron Copland y compuso diversas partituras para ballet y teatro. Conoció en Berlín a Isherwood y a Auden, viajó a México y también a parte de sudamérica ya con Jane Auer, escritora de teatro y novelista con la que se casó en 1938. Fue ella quien animó al escritor a que retomase su vocación, por lo que Bowles comenzó su nueva etapa durante los años 40 escribiendo diversos relatos para el Herald Tribune.En 1947 se instalaron en Marruecos, donde tienen lugar la mayor parte de las narraciones de Bowles, no así su primera novela, El cielo protector (1949), de tintes claramente autobiográficos, cuya acción transcurre en otros países del norte del África a pesar de que su lectura nos haga pensar en Marruecos. Posteriormente publicó Déjala que caiga (1952) y La casa de la araña (1955), obras pobladas de personajes que atraviesan crisis de identidad y cuyo escenario es invariablemente el paisaje africano. Instalado con Jane en Tánger, Bowles fue el anfitrión de destacados miembros de la generación beat y la Gay Society, aunque no llegó a pertenecer a ningún grupo. Ya en 1972 publicó sus memorias, que fueron traducidas al español en 1990 como Memorias de un nómada. En 1973 murió su mujer en un hospital malagueño tras largos años de demencia. Ese año tradujo al inglés la obra del escritor marroquí Mohammed Chukri  El pan desnudo. Publicó el libro de viajes Cabezas verdes, manos azules (1963) y recopiló sus relatos en Delicada oración (1950), El tiempo de la amistad (1967) y Relatos completos de Paul Bowles (1979). Poeta y traductor de cuentos tradicionales africanos, son suyos también Una vida llena de aprietos (1964), La tierra caliente (1966), Misa de gallo (1981) y Dos años al lado del estrecho (1990). También es autor de las óperas Denmark Vesey (1937) y Reliquia del viento (1943), basada en Así que pasen cinco años de García Lorca.





sábado, 17 de octubre de 2015

EL GRAN GATSBY, Francis S. Fitzgerald, 1925


El próximo 21 de octubre el Club de lectura inaugura el curso 2015/2016 con el extraordinario escritor Francis Scott Fitzgerald (1896-1940). Su obra es una parte de la historia de los estados Unidos, pues representa  a una clase social que vive los años posteriores a la Gran Guerra. En sus novelas expresa el desencanto de los privilegiados jóvenes de su generación, sumidos en una indolencia mezcla de música y alcohol.

Tras finalizar la escuela secundaria, Fitzgerald inició sus estudios universitarios en Princeton, que abandonó en 1917 para alistarse en el ejército, aunque fue licenciado sin haber llegado a embarcar hacia Europa. En 1919 Se prometió a Zelda Sayre, bellísima joven que se convertiría en su esposa y cómplice de una vida de opulencia y excesos. La década de 1920 será crucial en su obra, pues se opera el cambio hacia la madurez definitiva del escritor. De estas fechas es la obra que vamos a comentar: El gran Gatsby. Publicada en 1925, ha sido considerada su obra maestra por la crítica. 
A fines de los años veinte Fitzgerald abandona la escritura de su cuarta novela debido a sus dificultades económicas, agravadas por la esquizofrenia que sufre su esposa Zelda. Finalmente, publica en 1934 Suave es la noche, considerada una de sus mejores novelas y trasunto de su experiencia con la enfermedad de su esposa. Durante los años 1930, acuciado por las deudas, se dedicó a escribir guiones para la industria del cine mientras su vida tomaba definitivamente rumbo diferente a la de su esposa: mientras él vivía con su amante Sheilah en Holywood, Zelda permanecía internada en diferentes centros psiquiátricos de la costa este. Hundido por el alcohol, sufre en 1940 un ataque cardíaco que provoca su muerte.
Gran cronista de la alta sociedad americana, es uno de los miembros de la llamada Generación perdida. Fitzgerald fue autor de cinco novelas y numerosas historias breves que abordan temas muy cercanos a su propia experiencia vital: personajes mimados por la vida que acaban cayendo en desgracia al ser arrastrados por sus propias pasiones. Señalaremos sus novelas: A este lado del paraíso (1922), Hermosos y malditos (1922), El gran Gatsby (1926), Suave es la noche (1934). Su novela póstuma, inacabada, The love of the last Tycoon (1941), fue adaptada al cine en 1976 por Elia Kazan. Otras obras son: El palacio de hielo, (1920), El curioso caso de Benjamin Button (1921), Sueños de invierno (1922), Todos los hombres tristes (1926), Los vegetales, o de presidente a cartero, obra de teatro (1923) y El crack-up, ensayos e historias (1945).

lunes, 1 de junio de 2015

miércoles, 15 de abril de 2015

LA HIERBA DE LAS NOCHES, Patrick Modiano, 2012



Patrick Modiano ha sido el último escritor galardonado con el Premio Nobel de Literatura (2014), concedido "por el arte de la memoria con el cual ha evocado los destinos humanos más inasibles y develado el mundo-vida de la ocupación”. Esa ha sido la razón por la que lo hemos seleccionado para comentarlo en nuestro próximo encuentro del Club de Lectura.
Este francés de casi 70 años -nacido en julio de 1945- hace ya muchos años que alcanzó el estatus de gran escritor, y sus numerosos premios lo atestiguan. Hijo primogénito de una pareja que se ausentaba con mucha frecuencia de su hogar por motivos profesionales, mantuvo una estrecha relación con su hermano menor, quien murió a muy temprana edad, hecho que supuso para el escritor una fuerte pérdida y que marcó definitivamente su personalidad.
Fue alumno del escritor Raymond Queneau, hecho crucial en su futura carrera literaria. Su primera novela, El lugar de la estrella (1968), supuso el principio de una trayectoria como escritor que ya nunca abandonaría.
Su obra se caracteriza por estar ambientada casi exclusivamente durante la segunda guerra mundial, concretamente en la Francia ocupada por los alemanes. De hecho, sus tres primeras novelas se conocen como la trilogía de la ocupación (la ya citada El lugar de la estrella, además de La ronda de la noche (1969) y Los bulevares periféricos (1972). Otras obras suyas son Villa Triste (1975), ambientada a comienzos de la década de los 60 y que supone una ruptura con su anterior línea narrativa; El libro de familia (1977), colección de quince breves relatos, con el que comienza Modiano una etapa de fuerte contenido autobiográfico, que durará hasta 2004; la novela Calle de las tiendas oscuras (1978), dedicada a su padre recién fallecido, le valió el Premio Goncourt. Algunas otras obras suyas son: Domingos de agosto (1986); El rincón de los niños (1989); Viaje de novios (1990); Flores de ruina (1991); Más allá del olvido (1996); Dora Bruder (1997); Accidente nocturno (2003); Un pedigrí (2004); En el café de la juventud perdida (2007); El horizonte (2010);  La hierba de las noches (2012), etc. Modiano ha participado además en la escritura del guion de varias películas, junto a directores de la talla de Louis Malle o Pascal Aubier.
Casado felizmente desde 1970, vive en un apartamento con vistas a los Jardines de Luxemburgo, en una permanente reclusión voluntaria que solo rompe con esporádicos paseos por Saint-Germain.
Considera este novelista -cuyos temas son fundamentalmente la memoria, el olvido, la identidad y la culpa y la ciudad de París- que el narrador debe ocupar un discreto segundo plano mientras encuentra su propia voz. “Prisionero de su tiempo, un narrador está marcado por la percepción de la época en la que ha nacido y en la que vive", señaló el autor durante su discurso de entrega del máximo galardón de las letras. "Pero la vocación del novelista, ante la gran página en blanco del olvido, consiste en hacer resurgir algunas palabras a mitad borradas, como icebergs perdidos a la deriva sobre el océano", fueron las bellísimas palabras con las que cerró su discurso.
Su última novela publicada es Pour que tu ne te perdes pas dans le quartier (2014).